Para elegir un programa de voluntariado ético en el extranjero, busca uno que esté dirigido por la población local o en colaboración con ella, que explique con claridad adónde va tu dinero, que relacione tus habilidades con una necesidad local real y que tenga normas firmes sobre el trabajo con niños y personas vulnerables. Un buen programa también te hará preguntas: qué sabes hacer, cuánto tiempo puedes quedarte y por qué quieres ir. Si un programa acepta a cualquiera, durante cualquier tiempo y sin preguntar nada, tómalo como una señal de alarma.
El voluntariado puede ser una de las formas más gratificantes de viajar. Vives en un lugar en vez de estar de paso, aprendes cómo funciona el día a día y compartes la experiencia con gente de muchos países. Esta guía explica cómo distinguir un programa responsable de uno deficiente, cómo suele ser el trabajo y cómo aprovechar al máximo a las personas que conocerás por el camino.
¿Por qué es tan importante elegir bien el programa?
No todo voluntariado ayuda. Algunos viajes cortos están pensados sobre todo para la experiencia del visitante, y la comunidad obtiene poco de ellos o incluso sale perjudicada. Es lo que a menudo se llama «volunturismo». Un proyecto de construcción puede quitar trabajo remunerado a los albañiles locales. Un grupo cambiante de profesores sin formación puede alterar el aprendizaje de los niños. Los programas que llevan a visitantes de corta estancia a orfanatos han recibido muchas críticas, porque las llegadas y salidas constantes pueden perjudicar a los niños y, en algunos lugares, la demanda de visitantes se ha relacionado con que haya niños internados sin necesidad.
Nada de esto significa que no debas hacer voluntariado. Significa que las preguntas que hagas antes de inscribirte importan más que las fotos de la web.
¿Qué hace que un programa de voluntariado sea ético?
No existe un sello oficial único que cubra todos los programas, así que tendrás que juzgar por tu cuenta. Estas son las señales de que un programa se toma en serio su trabajo:
- Liderazgo local. El proyecto lo dirige una organización local, o se hace en estrecha colaboración con ella, y el personal local toma las decisiones importantes.
- Una necesidad real. El programa puede explicar en qué problema trabaja, por qué ayudan los voluntarios y por qué ese trabajo no puede hacerlo sin más personal local remunerado.
- Costes claros. Puedes ver qué cubre tu pago, como alojamiento, comida, formación y una aportación al proyecto, y aproximadamente cuánto llega a la comunidad.
- Adecuado a tus habilidades. El programa pregunta por tu experiencia y te asigna donde de verdad puedas ser útil.
- Formación y apoyo. Hay una sesión de acogida, una persona de contacto concreta sobre el terreno y alguien a quien acudir si algo sale mal.
- Visión a largo plazo. El trabajo continúa cuando te vas y el programa puede contarte qué ha cambiado a lo largo de los años.
Trabajar con niños y personas vulnerables
Ten especial cuidado con cualquier programa en el que haya niños. Una organización responsable suele pedir un certificado de antecedentes penales, hacerte una entrevista, explicarte su política de protección infantil y no dejarte nunca a solas con niños que no conoces. También debería tener normas sobre fotos y redes sociales, como no publicar imágenes de niños sin permiso. Si un programa ofrece visitas cortas a orfanatos, deja que los visitantes jueguen con niños sin ningún control o parece más interesado en tus fotos que en tus habilidades, busca otra opción.
Mucha gente descubre que los papeles más útiles para un voluntario de corta estancia están entre bastidores: apoyar al personal local, colaborar en tareas de conservación o aportar una habilidad profesional, como contabilidad, diseño o enseñanza de idiomas, bajo supervisión.
¿Qué puedes esperar sobre el terreno?
El voluntariado real suele ser menos espectacular que el folleto. Cuenta con tareas rutinarias, avances lentos y días en que los planes cambian por el tiempo, los festivos o las prioridades locales. El alojamiento puede ser sencillo y compartido, y el acceso a internet, limitado. Normalmente trabajarás en un horario fijo y tendrás tiempo libre por las tardes y los fines de semana.
Antes de ir, pide un horario semanal típico, detalles del alojamiento y una descripción sincera del trabajo. Consulta las normas de visado para hacer voluntariado en el país al que piensas ir, porque en algunos lugares no se permite con un visado de turista. Las normas cambian, así que confírmalas en las fuentes oficiales del país. También conviene comprobar que tu seguro de viaje cubre las actividades que vas a realizar.
Llevarte bien con tus compañeros de voluntariado
Para muchos voluntarios, las personas son lo que más recuerdan. Puede que compartas habitación, cocina y largas jornadas con gente de orígenes muy distintos, y eso es una forma rápida de hacer amigos. Algunos hábitos facilitan la convivencia:
- Haz tu parte de la cocina y la limpieza sin que te lo pidan.
- Poneos de acuerdo pronto en normas sencillas, como las horas de silencio y los gastos comunes.
- Incluye al personal local y a los vecinos, no solo a otros voluntarios extranjeros.
- Deja espacio a los demás; convivir tan de cerca cansa y querer estar a solas es normal.
Algunos voluntarios también quieren conocer gente fuera del proyecto, sobre todo los fines de semana libres o cuando siguen viajando después. En mytripdate puedes ver quién estará en la misma ciudad en las mismas fechas, enviar un mensaje antes de llegar y comprobar si un perfil está verificado. Así es más fácil encontrar a alguien con quien explorar un pueblo cercano o compartir la siguiente etapa del viaje.
¿Cómo mantenerte seguro durante un voluntariado en el extranjero?
La mayoría de los voluntariados transcurren sin incidentes, pero un poco de preparación ayuda. Infórmate sobre la zona y el alojamiento antes de comprometerte y lee opiniones independientes de antiguos voluntarios, no solo las de la web del programa. Comparte tu dirección, los datos de contacto del programa y tus planes con alguien de casa. Guarda copias de tu pasaporte y de los documentos del seguro. Si conoces a gente nueva en tu tiempo libre, queda en lugares públicos, di a alguien adónde vas y fíate de tu instinto. Si algo de un programa te hace sentir incómodo, eres libre de marcharte, así que lleva suficiente dinero e información para poder hacerlo.
Preguntas frecuentes
¿Por qué tengo que pagar para hacer voluntariado?
Muchos programas cobran una cuota para cubrir alojamiento, comida, formación y supervisión, y algunos incluyen una aportación al proyecto. Pagar no es un problema en sí; lo importante es que el programa explique con claridad qué cubre.
¿Es ético hacer voluntariado en un orfanato?
Muchas organizaciones de protección infantil desaconsejan el voluntariado de corta duración en orfanatos por los riesgos que supone para los niños. Si quieres trabajar con niños, busca programas que apoyen a las familias y a los servicios locales y que tengan normas de protección estrictas.
¿Cuánto tiempo debería durar mi voluntariado?
Depende del trabajo. Las tareas prácticas, como la conservación, pueden ser útiles incluso en una estancia corta, mientras que los puestos de enseñanza o cuidados suelen requerir un compromiso más largo. Pregunta al programa qué duración tiene sentido.
¿Puedo hacer voluntariado con un visado de turista?
Depende del país y las normas pueden cambiar. Consulta las fuentes oficiales del gobierno del país al que piensas ir antes de reservar.
En resumen
Un buen voluntariado empieza con preguntas cuidadosas: quién dirige el programa, qué necesidad cubre, adónde va el dinero y cómo protege a las personas con las que trabaja. Elige un programa que valore más tus habilidades que tus fotos, espera días corrientes además de días especiales y sé un buen compañero de casa. Si lo haces, lo más probable es que te vayas habiendo ayudado un poco y habiendo conocido a personas con las que querrás seguir en contacto.