La mayoría de las estafas a turistas siguen unos pocos patrones conocidos: un taxi que cobra de más, un desconocido amable que te distrae, un lugar «cerrado» y un guía servicial que te lleva a otro sitio, un regalo gratis que de repente tiene precio o una entrada falsa. La mejor protección es conocer estos patrones, usar servicios oficiales, proteger tus objetos de valor y sentirte libre de decir que no y marcharte cuando algo no te cuadre.
Las estafas existen en muchos destinos populares, y la mayoría de los viajeros no pierde más que algo de dinero y un poco de orgullo. Saber cómo funcionan los trucos habituales hace que sea mucho más fácil detectarlos. Suelen aprovechar los momentos en que estás cansado, tienes prisa, no conoces los precios locales y quieres ser educado, y a menudo te empujan a decidir en ese mismo instante. La ayuda de verdad rara vez llega con presión. Esta guía describe los tipos más habituales en términos generales, porque los detalles cambian de un lugar a otro y con el tiempo. Para avisos locales actualizados, consulta las recomendaciones de viaje oficiales de tu país y la información turística oficial de tu destino.
Estafas con taxis y taxímetros
Los problemas con taxis están entre los más denunciados. Los trucos típicos incluyen un taxímetro «averiado», un recorrido mucho más largo de lo necesario, un precio fijo muy por encima de la tarifa normal o decirte que tu hotel está cerrado y que deberías ir a otro.
- Usa paradas de taxi oficiales, taxis con licencia o una aplicación de transporte de confianza.
- Infórmate del precio aproximado antes de subir, por ejemplo en una aplicación de mapas o de taxis.
- Donde los taxis usen taxímetro, pide al conductor que lo encienda antes de arrancar.
- Sigue el recorrido en el mapa del móvil.
- Lleva billetes pequeños para que el «no tengo cambio» no se convierta en una propina extra.
¿En qué consiste la estafa del falso policía?
Alguien que dice ser policía, a veces mostrando una placa o con parte de un uniforme, te pide revisar la cartera o el pasaporte en busca de «billetes falsos» o «drogas». Mientras lo hace, se queda con parte de tu dinero o intenta ver los datos de tu tarjeta. A menudo primero se te acerca un desconocido y, poco después, aparece el «policía».
Es poco probable que un policía de verdad quiera revisar el efectivo de tu cartera en plena calle. Mantén la calma y la educación, no entregues la cartera y ofrécete a acompañarlos a la comisaría más cercana, o llama al número local de emergencias para comprobarlo. Lleva los documentos que exijan las normas locales y guarda una copia del pasaporte por separado.
«Hoy está cerrado»: la estafa del desvío
Un desconocido amable te dice que el museo, el templo o el monumento al que vas está cerrado hoy, quizá por una fiesta, una ceremonia o la hora de comer. Después te propone con amabilidad otro sitio e incluso puede organizarte el transporte. El nuevo destino resulta ser una tienda, una galería o una excursión donde te presionan para comprar algo a un precio inflado.
La respuesta es sencilla: compruébalo tú mismo. Camina hasta la entrada, mira la web oficial o pregunta en una taquilla oficial. Si un desconocido insiste en llevarte a algún sitio, rechaza la oferta con educación y sigue tu camino.
¿Cómo actúan los carteristas que distraen?
Los carteristas suelen trabajar en parejas o en pequeños grupos: uno te distrae mientras otro te quita el móvil o la cartera. Las distracciones más comunes son:
- Derramarte algo encima y ofrecerse a ayudarte a limpiarlo.
- Pedirte que firmes una petición o respondas una encuesta.
- Dejar caer algo delante de ti o pedirte indicaciones con un mapa grande.
- Apelotonarse a tu alrededor en las puertas de trenes y autobuses o en las escaleras mecánicas.
- Montar una discusión o un espectáculo callejero que atrae a la gente.
Entre la multitud, lleva el móvil y la cartera en un bolsillo delantero o con cremallera, o en un bolso colocado delante del cuerpo. Si alguien te toca de forma inesperada o crea confusión, primero pon la mano sobre tus cosas y luego apártate.
Entradas falsas, excursiones y clonación de tarjetas
Los vendedores no oficiales pueden ofrecer entradas para monumentos, eventos o transporte que son falsas, ya están usadas o cuestan mucho más que en la taquilla oficial. Las excursiones baratas que se venden en la calle pueden ser muy distintas de lo prometido. En internet, los anuncios de alojamiento falsos y los mensajes que te piden pagar fuera de la plataforma de reservas son un riesgo habitual. Compra las entradas en webs oficiales, taquillas o vendedores autorizados, lee opiniones recientes de varias fuentes, mantén los pagos y los mensajes dentro de la plataforma con la que reservaste y desconfía de las ofertas mucho más baratas que en cualquier otro sitio.
La clonación de tarjetas (skimming) consiste en colocar un dispositivo en un cajero automático o en un lector de tarjetas para copiar los datos, a menudo junto con una cámara oculta o un teclado falso que registra el PIN. Usa cajeros dentro de bancos o en lugares concurridos y bien iluminados siempre que puedas, revisa la ranura y el teclado por si hay algo suelto o extraño, tapa el teclado con la mano al marcar el PIN y no aceptes «ayuda» de desconocidos en el cajero. Activar las notificaciones de pago en la aplicación de tu banco te permite ver cada movimiento al instante. Si un datáfono o un cajero te ofrece cobrarte en tu moneda de origen, el tipo de cambio aplicado puede salirte más caro; muchos viajeros eligen la moneda local, pero revisa las comisiones de tu banco.
¿Por qué los regalos «gratis» acaban costando dinero?
Alguien te ata una pulsera en la muñeca, te pone en la mano una flor, una ramita de hierbas o un pequeño regalo, o te invita a hacerte una foto con él. Después te pide dinero, a veces en voz alta o con amigos cerca, para que pagar parezca más fácil que discutir.
No dejes que te pongan nada en las manos, di un «no, gracias» claro y sigue caminando. Si ya te han dado algo, puedes devolverlo. No debes nada por algo que no has pedido.
¿Qué hacer si te estafan?
Incluso a los viajeros más precavidos les puede pasar. Si ocurre, céntrate en limitar los daños:
- Ponte a salvo. Tu seguridad importa más que tu dinero. No persigas ni te enfrentes a nadie de forma agresiva.
- Bloquea tus tarjetas. Contacta con tu banco de inmediato si te han podido robar una tarjeta o sus datos. Guarda el número de emergencias de tu banco en un lugar distinto de la cartera.
- Denúncialo a la policía. Pide una denuncia por escrito o un número de referencia; las aseguradoras y los bancos suelen necesitarlo.
- Contacta con la plataforma o la empresa. Si pagaste a través de una web de reservas o por una excursión, comunícales el problema lo antes posible.
- Protege tus cuentas. Si te han robado el móvil, cambia las contraseñas importantes y usa la función de localización o bloqueo remoto del dispositivo.
- Busca ayuda con los documentos. Si has perdido el pasaporte, contacta con la embajada o el consulado de tu país.
Después, sé comprensivo contigo mismo. Las estafas están pensadas para funcionar con personas normales y educadas. Cuando conozcas a otros viajeros, por ejemplo personas que has encontrado en mytripdate y que estarán en la misma ciudad en las mismas fechas, aplica el mismo sentido común: chatead primero en la web, comprueba si el perfil está verificado, quedad en un lugar público y nunca envíes dinero a alguien a quien solo conoces por internet.
Preguntas frecuentes
¿Cuál es la estafa a turistas más común?
Depende del lugar, pero los taxis que cobran de más, los carteristas que distraen y los vendedores de entradas no oficiales están entre los tipos que los viajeros mencionan con más frecuencia.
¿Cómo sé si un policía es de verdad?
Si tienes dudas, pide que te muestre su identificación, no entregues la cartera y ofrécete a seguir la conversación en la comisaría más cercana. También puedes llamar al número local de emergencias para comprobarlo.
¿Es mejor llevar efectivo o tarjetas al viajar?
Muchos viajeros combinan ambas cosas: una tarjeta para la mayoría de los pagos, otra de reserva guardada aparte y un poco de efectivo en moneda local para compras pequeñas y emergencias.