La forma más fácil de disfrutar de comer solo cuando viajas es elegir sitios que encajen con quien va solo: siéntate en la barra, busca mesas compartidas, prueba la comida callejera y los mercados, y apúntate a un tour gastronómico o a una clase de cocina cuando te apetezca compañía. Ve a horas más tranquilas, lleva algo para leer si quieres y recuerda que la mayoría de la gente a tu alrededor está demasiado ocupada con su propia comida como para fijarse en que estás solo.
Muchos viajeros se sienten incómodos la primera vez que piden mesa para uno. Tras unas cuantas comidas, la mayoría descubre que se convierte en uno de los placeres del viaje: comes lo que quieres, cuando quieres, y te fijas mucho más en el lugar que te rodea. Esta guía explica cómo hacer que comer solo resulte cómodo y, cuando te apetezca, cómo convertir una comida en una oportunidad para conocer gente.
¿Es raro comer solo en un restaurante?
En absoluto. La gente come sola todos los días, en viajes de trabajo, en la pausa del mediodía y de viaje. En algunas ciudades, como Tokio, muchos restaurantes están pensados alrededor de barras y asientos individuales. En otras, comer solo en un restaurante lleno a la hora punta puede parecer menos habitual, pero el personal suele estar acostumbrado.
La sensación de que te observan está sobre todo en tu cabeza. Si te ayuda, piensa en una comida a solas como tiempo para ti y no como tiempo sin los demás. Puedes planear el día siguiente, escribir unas notas del viaje o simplemente mirar la calle.
Los mejores sitios para comer solo
Algunos lugares son, por naturaleza, más cómodos para quien come solo. Estos suelen funcionar bien en muchos países:
- Barras. Sentarte en la barra o frente a la cocina te permite ver a los cocineros, charlar con el personal y no tener delante una silla vacía.
- Mercados y mercados gastronómicos. Puedes probar varios platos pequeños, moverte con libertad y comer de pie o en bancos compartidos.
- Puestos de comida callejera. Rápidos, informales y a menudo baratos, con mucha gente comiendo sola.
- Cafeterías. El desayuno y el almuerzo son momentos tranquilos para comer solo, y muchas cafeterías están acostumbradas a gente que se queda con un libro o un portátil.
- Bares de fideos, de ramen y de tapas. Muchos están pensados para comidas rápidas e individuales o para platillos que se comparten en la barra.
El momento también importa. La comida del mediodía suele ser más fácil que la cena, y llegar justo antes de las horas de más ajetreo aumenta las posibilidades de conseguir un buen sitio y una atención cuidada.
Mesas compartidas, tours gastronómicos y clases de cocina
Cuando quieras compañía en la mesa, elige formatos que reúnan a la gente. Algunos restaurantes, cervecerías y mercados gastronómicos tienen largas mesas comunes donde es normal sentarse junto a desconocidos. Los supper clubs y las cenas compartidas, a veces en casa de un anfitrión, están pensados para invitados que no se conocen. Los albergues y las casas de huéspedes también suelen organizar cenas de estilo familiar.
Los tours gastronómicos y las clases de cocina son especialmente buenos para quien viaja solo. Pasas unas horas con un grupo pequeño, tienes tema de conversación desde el primer minuto y a menudo aprendes más sobre la cocina local de lo que aprenderías por tu cuenta. Reserva con antelación en las ciudades populares, lee opiniones recientes y comprueba exactamente qué incluye, porque los precios y el tamaño de los grupos varían mucho.
¿Cómo empezar una conversación cuando comes solo?
La comida es uno de los temas de conversación más fáciles del mundo. Unas cuantas formas amables de empezar funcionan casi en cualquier parte:
- Pregunta a la persona de al lado qué ha pedido o qué te recomendaría.
- Pregunta al personal por un plato que no conoces o por una especialidad local.
- En una mesa compartida, ofrécete a pasar algo o pregunta si un asiento está libre.
- En un tour o en una clase, pregunta a los demás dónde han comido hasta ahora.
Lee las señales. Si alguien responde con monosílabos o vuelve a su plato, sonríe y déjalo tranquilo. Hay quien quiere compañía y quien prefiere silencio, y las dos cosas están bien.
Si quieres organizar una comida compartida antes de llegar, mytripdate te permite ver quién estará en la misma ciudad en las mismas fechas y enviarle un mensaje. Una propuesta sencilla, como probar juntos un mercado concreto el sábado, le da a la otra persona algo concreto a lo que responder. Chatead un tiempo primero, comprueba si el perfil está verificado y quedad en un lugar público con gente.
Cómo hacer más cómoda una comida a solas
Los pequeños detalles marcan una gran diferencia. Pide una mesa desde la que veas el local o la calle, en lugar de una en un rincón mirando a la pared. Un libro, una libreta o una postal para escribir te dan algo que hacer entre plato y plato. Si no sabes bien qué pedir, en muchos sitios te recomiendan encantados algunos platos. Aprender unas palabras del idioma local, como «mesa para uno» y «gracias», también se agradece en muchos países.
Conviene consultar las costumbres locales antes de ir. La propina, los cargos por servicio, si se paga en la mesa o en la barra y cuánto tiempo es normal quedarse varían de un país a otro, y a veces de un restaurante a otro.
¿Cómo mantenerte seguro cuando comes solo?
Comer fuera solo suele ser seguro, pero algunos hábitos son sensatos en cualquier lugar. Ten el móvil, la cartera y el bolso a la vista en lugar de colgados en la silla a tu espalda. Si bebes alcohol, conoce tus límites y no pierdas de vista tu copa. Planea cómo volverás a tu alojamiento, sobre todo de noche, y guarda los datos de un servicio de taxi local. Si conoces a alguien durante una comida y decides seguir la velada, quedaos en lugares públicos y dile a alguien de confianza dónde estás. Si un sitio o una persona te incomoda, es perfectamente normal pagar e irte.
Preguntas frecuentes
¿Dónde debería sentarme si como solo?
La barra suele ser lo más cómodo, porque puedes hablar con el personal y ver la cocina. Si no, pide una mesa con vista al local o a la calle.
¿Es mejor el almuerzo o la cena para comer solo?
Muchos viajeros solos encuentran más fácil el almuerzo, porque los restaurantes son menos formales y suelen estar menos llenos. La cena también funciona bien, sobre todo en bares, mercados gastronómicos y sitios con barra.
¿Cómo puedo encontrar a alguien con quien comer durante un viaje?
Apúntate a un tour gastronómico, una clase de cocina o una cena en el albergue, o usa mytripdate para ver quién estará en la misma ciudad en las mismas fechas y proponer una comida en un lugar público.
En resumen
Comer solo cuando viajas no es algo que haya que aguantar; puede ser una de las mejores partes del viaje. Elige sitios que encajen con quien va solo, ve a horas cómodas y llévate algo con lo que disfrutar entre plato y plato. Cuando quieras compañía, siéntate en la barra, únete a una mesa compartida o reserva un tour gastronómico. Hay días en que una comida tranquila es justo lo que necesitas, y días en que una simple pregunta sobre la carta acaba en una tarde estupenda.